El balcón de la luna
"Soy el vasto lienzo de tu existencia, tejido con la luz de mil millones de estrellas. No eres una gota en el océano; eres el océano entero en una gota. Busca en mí tu asombro, y en ti, mi infinito."
El balcón de la luna
Hola, soy el universo…
Comprendo que te extrañe que te escriba y aparezca así, de repente, pero estoy en todas partes porque tú eres universo y yo estoy en ti y tú estás en mí, aunque se te olvide o estés tan distraído por tu vida que no seas consciente.
Por eso estoy aquí; para recordártelo e invitarte a asomarte al balcón que he preparado para ti, el balcón de la luna. Es el más cercano a La Tierra y desde él miro ese precioso planeta azul en el que habitas. De todos los regalos que te hago, este, para los humanos, es uno de los que más placer os produce y es el faro que he elegido para alumbrar vuestras noches.
Desde este balcón te voy a proponer un observatorio, desde el cual podrás contemplar muchas otras cosas más allá del planeta Tierra. Porque el universo es infinito y tú eres ilimitado. Y a eso te voy a invitar; a que te sientas un ser ilimitado, a que te sientas uno con el todo, entendiendo que somos energía, que si tu energía se suma a la de otro, a la de otro y otro, se produce un efecto de una fuerza que tú no ves, pero yo sí siento. Y, esta fuerza que ponéis os la devuelvo multiplicada con creces, en forma de guiños, alegrías, sorpresas inesperadas y muchas otras cosas que identificáis como “suerte”, “destino”, pero en realidad sois vosotros mismos quienes me lanzáis vuestros deseos y yo os escucho.
Te invito a que recuerdes que aquí no hay fronteras, que siento la energía de todos sin barreras y que todo es posible.
Por eso voy a compartir contigo desde aquí, desde el balcón de este faro luminoso, todo lo que me parezca interesante para que te potencies, te diviertas, te sumes y te sientas universal, ilimitado y en expansión.
Desde aquí empujaremos tus sueños y los vestiremos de magia porque tus sueños son los míos, son los de todos porque desde mí, el universo, todos somos UNO.
Fdo. El Universo
Tú también eres polvo de estrellas

¿Sabes que a diario caen sobre la tierra 60 toneladas de polvo de estrellas, la materia de la que todos estamos compuestos.
«Cada átomo de tu cuerpo vino de una estrella que estalló. Y, los átomos en la mano izquierda probablemente vinieron de una estrella diferente que tu mano derecha. Es realmente la cosa más poética que sé de la física: todos son polvo de estrellas…”. (Lawrence M.Krauss, Doctor en Física Teórica por el Instituto Tecnológico de Massachusetts y, en la actualidad, Director del Proyecto Orígenes en la Universidad Estatal de Arizona).
¿Te preguntas qué ocurre cuando nuestros globos y tus deseos llegan a la estratosfera? ¿Quieres saber en qué se convierten? Como verás a continuación, como tú y como yo, se convierten en polvo de estrellas.
El calcio de nuestros huesos, el hierro de nuestra sangre, y el oxígeno que respiramos son los restos físicos de estrellas que murieron hace mucho tiempo. A diario entran en la atmósfera terrestre grandes cantidades de polvo proveniente de meteoritos, cometas, estrellas, con una antigüedad de 4 billones de años. Aproximadamente una de cada 5 000 partículas de los meteoritos estudiados fue producido por otra estrella mucho antes de que nuestro Sistema Solar se formara. Este polvo es increíblemente pequeño, como una partícula de humo, inferior a 100 micrómetros y lo forman en su mayoría estrellas gigantes rojas, supernovas y novas.
Una reciente investigación examinó de cerca los niveles de sodio y metal en la atmósfera mediante un Lidar Doppler, instrumento que puede medir los cambios en la composición de la atmósfera. Dado que la cantidad de sodio en la atmósfera es proporcional a la cantidad de polvo cósmico, estos científicos dedujeron que la cantidad actual de polvo que cae en La Tierra es de aproximadamente 60 toneladas diarias.
Un grupo de astrónomos pertenecientes al proyecto Sloan Digital Sky Survey (SDSS), que nace con el objetivo de construir un mapa detallado del Universo, ha obtenido datos que demuestran que el ser humano y las estrellas comparten los mismos elementos químicos.
Con la ayuda del telescopio ARC del Observatorio Apache Point en Nuevo México (EE.UU.), equipado con instrumentos que miden longitudes de onda infrarrojas, el estudio analizó cerca de 150.000 estrellas a lo largo de la galaxia a fin de conocer los elementos químicos que las componen. Mediante un análisis espectroscópico se determinó que estos cuerpos celestes están compuestos de los seis elementos más comunes de la vida en la Tierra, los cuales constituyen el 97% del cuerpo humano: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo y azufre y los aminoácidos, que ya se han encontrado en algunos meteoritos, forman la base de las proteínas.

Esto viene a despejar las dudas de lo que sucede cuando lanzamos un globo biodegradable a la estratosfera: se pulveriza y se funde con esas partículas micrométricas que giran alrededor de la tierra y que se componen de los mismos elementos que nosotros. Tú, yo, nosotros, el Universo, tenemos el mismo origen. Todos somos UNO. Si lográramos integrar ese pensamiento, grabarlo realmente en nuestras conciencias, haríamos de este maravilloso planeta el paraíso que debería ser.
IKIGAI UNIVERSALGLOB
Nuestro Ikigai es acompañar a las personas en los momentos que marcan una vida, donde la emoción necesita ser honrada y transformada.
Cómo UniversalGlob encontró su Ikigai
1. Lo que amamos
Acompañar a quienes buscan una manera distinta, emocional y auténtica de recordar a sus seres queridos o ser recordados.
Crear experiencias simbólicas que transforman el dolor en luz, y la despedida en un acto de amor.
2. Lo que sabemos hacer
Tenemos la capacidad de diseñar y transformar los momentos más importantes de las familias, los amigos y las mascotas.
Somos expertos en generar experiencias memorables que honran la vida y conectan a las familias con un mensaje eterno.
3. Lo que el mundo necesita
Vivimos en un momento en el que muchas personas sienten que las despedidas tradicionales no representan lo que fueron ni lo que desean dejar. El mundo necesita una forma más humana y significativa de recordar, una manera de expresar el legado con autenticidad.
UniversalGlob responde a esa necesidad ofreciendo algo único: momentos que unen amor, emoción y trascendencia.
4. Lo que podemos ofrecer
Un ritual completo donde cada persona puede convertirse en Piloto Universal, dejando grabados sus mensajes, su historia y su voluntad.
El vídeo final y las cenizas se elevan en nuestro globo hacia la estratosfera, en una despedida llena de simbolismo y verdad.
Nuestro Ikigai es convertir los momentos importantes de nuestra vida en un acto de amor, sentimientos y recuerdos para siempre.
Por qué el Ikigai es importante para quienes nos eligen
Quien elige Universalglob comprende que su legado es valioso. Que despedirse o despedir a un familiar, amigo o mascota no es desaparecer, sino dejar una huella consciente.
Este proceso está profundamente alineado con el Ikigai: vivir con propósito, y honrar ese propósito.
Este es nuestro Ikigai. Y queremos compartirlo
con quienes buscan que los momentos más importantes verdaderamente trasciendan.
La filosofía de UniversalGlob permite que cada persona deje su mensaje final, comparta su historia, y realice su última travesía hacia cielo y las estrellas.
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Ho’Oponopono y las 4 palabras que curan
Las palabras tienen un poder transformador, como hemos visto en los experimentos de Masaru Emoto.
El Ho’oponopono es una práctica ancestral hawaiana basada en la reconciliación y el perdón, repitiendo las palabras “Gracias”, “Te amo”, “Lo siento”, “Perdóname” y fue divulgada en los años 80 por los psiquiatras Morna Simeone y Ikealalá Hew Len. Esta técnica o filosofía de vida traspasó las fronteras de la isla tras el éxito de su puesta en práctica en la planta de psiquiatría de un hospital.
El Dr. Hew Len accedió a trabajar en el pabellón de psiquiatría de enfermos altamente peligrosos del hospital estatal de Hawaii (Hawaii State Hospital). Los índices de agresión al personal médico y administrativo eran tan elevados que los psiquiatras renunciaban a sus puestos y resultaba muy difícil encontrar personal. El Dr Len puso como condición el trabajar desde su despacho, sin tener contacto físico con sus pacientes.
Tras revisar todos los expedientes de los enfermos del pabellón, empezó a aplicar las palabras de la tradición aborígen. El resultado fue sorprendente ya que, en apenas cuatro meses, los pacientes que debían permanecer atados debido a su agresividad podían pasear y los altamente medicados reducían sus dosis. En cuatro años todos los pacientes del pabellón psiquiátrico fueron dados de alta.
Esta técnica se considera una herramienta de limpieza para la mente subconsciente, borrando la memoria celular. Su práctica es tan sencilla que se ha extendido por todo el mundo, puesto que se puede practicar en silencio, desde cualquier lugar, sin requerir un estado meditativo, repitiendo las palabras “Gracias, te amo, lo siento, perdóname”, como un mantra. Cuando la mente se para y no funcionan la lógica y el razonamiento, parando el torrente de pensamientos constantes, los dos hemisferios se equilibran, y se llega a alcanzar la calma. Cuando te amas a ti mismo, te mejoras a ti mismo, y por ende mejoras tu mundo y todo lo que te rodea.

Si recordamos cómo reaccionan las moléculas del agua a palabras como estas, piensa en cómo se transformarían nuestras propias moléculas, las que circulan a través de nuestros vasos sanguíneos repitiendo estas palabras aunque solo sea de forma mecánica.
¡Aloha!

La práctica del Ho'oponopono implica reconocer y liberar pensamientos y emociones negativas. Al hacerlo, se disuelve la energía negativa asociada con esas experiencias. - Amor y Gratitud: La expresión de amor y gratitud es una parte esencial del Ho'oponopono.
Masaru Emoto y los mensajes del agua
Si has leído algún artículo sobre el descubrimiento de Masaru Emoto acerca de la reacción que tienen las moléculas del agua ante las palabras, podrás entender que ese elemento tan común para nosotros aunque tan escaso para otros, tiene un enorme poder de transformación.
Masaru Emoto nació en Yokohama en 1943, dedicándose a la investigación de distintos tipos de agua. En 1994 tomó unas muestras de una fuente de agua pura en Japón, congeló unas gotas y las examinó bajo un microscopio electrónico. Las fotografías mostraron hermosos hexágonos cristalinos parecidos a copos de nieve. Emoto tomó entonces agua de un río contaminado, la congeló, fotografió unas gotas y comprobó que la imagen que aparecía en ellas no era un hermoso hexágono sino una forma desestructurada, como si el agua fuera sensible al entorno donde se halla.

Continuando con sus experimentos, expuso el agua a distintas palabras, pensamientos y emociones, positivas y negativas.
Los cristales del agua que formaban al congelarse después de haber sido sometida a términos bonitos, meditaciones, ciertos estilos de música o simplemente una buena intención adquirieron formas parecidas a joyas, copos de nieve de armoniosas geometrías. Sin embargo, las expuestas a palabras malsonantes, pensamientos negativos, etc., se mostraban deformes y de aspecto desagradable.

Si nuestro organismo está compuesto en más de un 70% de agua, ¿imaginas lo que podríamos conseguir si nos habláramos bien? Si deseáramos, sintiéramos y proyectáramos con buena intención y desde la armonía? Cada palabra que sale de nuestros labios es el símbolo más poderoso que existe, el arma más letal o más sanadora, siendo capaz de modificar incluso la estructura celular del agua que contiene nuestro cuerpo. Con una sola palabra podemos sembrar una duda que al otro le corroa el alma, podemos hacer una herida que no se olvide nunca o podemos, por el contrario sembrar la confianza, la satisfacción, la seguridad, el amor.
La teoría de la masa crítica: el efecto del centésimo mono
Una misma acción en un cierto número de individuos o masa crítica puede difundirse en el grupo y cambiar el comportamiento de un colectivo sin haberlo aprendido previamente . Imagínate cómo podríamos evolucionar hacia un mundo mejor si conseguimos una masa crítica que piense, sienta y actúe con la energía más poderosa del mundo: el amor. El fenómeno del centésimo mono nos confirma hasta qué punto podemos mejorar el comportamiento de un grupo.

¿Tiene la conciencia una vía de comunicación con otras conciencias?

El término masa crítica se utiliza en sociología para referirse a la cantidad mínima de personas que son necesarias para que un fenómeno concreto tenga lugar. Así, una vez que una determinada parte de una población ha oído hablar de una nueva idea o aprendido una nueva habilidad, su difusión entre el resto de la población se produce de forma instantánea. Este es el proceso que explica el bioquímico Rupert Sheldrake en su teoría de los campos morfogenéticos, y que detallaremos en próximas entradas.
“En el universo, cada átomo está conectado a todos los demás átomos a través de la sustancia (espíritu) de la antimateria. Todo conocimiento es potencialmente accesible a cada átomo del universo” Jean-Emile Charon, físico y filósofo.
Según recoge el Biólogo, zoólogo y antropólogo sudafricano Lyall Watson (1939-2008) en su libro Lifetide: a biology of unconscious, en 1952, en la isla japonesa de Koshima, se observó a un grupo de macacos japoneses en estado salvaje durante un período de 30 años.
Los científicos alimentaban a los monos con batatas que depositaban sobre la arena. Sin embargo, la tierra que desprendían no era del gusto de los simios y, un buen día, Imo, una hembra de 18 meses, decidió lavar las batatas en el mar. A partir de entonces, otros monos de la isla empezaron a lavar sus patatas antes de comérselas.
Esta costumbre fue adoptada gradualmente por todos los monos de la isla. Entre 1952 y 1958, todos los monos jóvenes habían aprendido a lavar las batatas. Los monos adultos que tenían descendencia aprendieron de sus hijos. El resto de los monos adultos conservaron su costumbre de comer las batatas si lavarlas.
El Ikigai: la razón profunda para existir
En la filosofía japonesa, Ikigai representa la unión perfecta entre cuatro dimensiones: lo que amas, lo que sabes hacer, lo que el mundo necesita y aquello que puedes ofrecer como legado.
Cuando estas cuatro esferas convergen, nace un propósito capaz de sostener y dar sentido a una vida entera.
